El valor de liderar con propósito

Entrevista: Luisa Gaspar, Coordinadora del Grupo de Permisos y Trámites Ambientales de la Autoridad Nacional de Licencias Ambientales (ANLA).

En el sector público, el liderazgo adquiere una relevancia particular. Las decisiones de quienes dirigen equipos y proyectos no solo impactan a las organizaciones, sino también a la sociedad en general. La capacidad de gestionar con transparencia, promover la confianza y orientar los esfuerzos hacia un propósito común se convierte en un factor determinante para garantizar resultados sobresalientes y sostenibles. En este contexto, contar con líderes que combinen excelencia técnica, vocación de servicio y compromiso humano es fundamental para el fortalecimiento institucional y la creación de valor.

El liderazgo se aleja de ser una función operativa para convertirse en un ejercicio consciente de influencia, ejemplo y responsabilidad. Los líderes que logran generar impacto positivo son aquellos que entienden que su rol va más allá del cargo. Es precisamente desde esta mirada integral del liderazgo que cobran relevancia las experiencias de quienes, desde su día a día, contribuyen a transformar sus organizaciones.

Por ello, Luisa Gaspar ha desarrollado un estilo de liderazgo caracterizado por el servicio, la confianza y la coherencia con los valores institucionales. Su enfoque parte de la convicción de que liderar implica gestionar de manera adecuada los recursos humanos y financieros para alcanzar un propósito común. Desde esa perspectiva, se reconoce como parte integral de su equipo y promueve, a través del ejemplo, la generación de valor en cada uno de los roles que lo conforman.

Su trayectoria evidencia una evolución significativa en su manera de liderar. De un modelo inicial centrado en el control, ha transitado hacia la construcción de relaciones de confianza, apoyándose en herramientas de evaluación como encuestas y sesiones de retroalimentación. Este cambio responde a su visión del liderazgo como un proceso de aprendizaje constante, en el que se aprende tanto de los retos como de las personas que acompañan la gestión. Valores como la disciplina, la equidad, la gratitud, la lealtad, la responsabilidad, la confianza, la honestidad y el respeto son los principios que orientan su labor diaria.

Dentro de la ANLA, reconoce la coexistencia de distintos estilos de liderazgo, reflejo de la complejidad técnica de las actividades que se desarrollan en la entidad. Sin embargo, resalta que se fomenta una cultura basada en los “valores de integridad ANLA”: honestidad, respeto, compromiso, diligencia y justicia. Esta visión se fortalece a través de procesos de capacitación y entrenamiento, tanto internos como en alianza con instituciones externas, entre ellas la Universidad Nacional y las cajas de compensación.

Gaspar destaca que el liderazgo tiene un impacto directo en el compromiso, la armonía y el bienestar de los equipos, factores fundamentales para el cumplimiento de los objetivos institucionales. En ese sentido, la comunicación constante y asertiva se convierte en un eje esencial que permite a los profesionales proponer mejoras, gestionar el cambio y buscar la eficiencia en los procesos. Asimismo, al momento de tomar decisiones estratégicas, procura involucrar a su equipo en la planeación, el establecimiento de metas y la definición de planes de trabajo. Este proceso se realiza con base en información y datos objetivos, lo que facilita la construcción de consensos y la apropiación de las estrategias, sin recurrir a mecanismos de imposición.

El legado que espera dejar en la ANLA se fundamenta en la consolidación de un equipo autónomo, capaz de responder con excelencia aún en su ausencia, y que reconozca la fortaleza del trabajo colectivo. Para ella, reconocimientos como Great People Leader® representan un incentivo personal, pero también una oportunidad para motivar a otros líderes a fortalecer la cultura organizacional a través de su ejemplo.

Finalmente, subraya que el liderazgo exige cercanía con las personas, conocimiento de sus habilidades, expectativas y necesidades, así como empatía frente a sus realidades. Considera esencial innovar en la construcción de confianza y mantener una comunicación transparente y constante. Su visión se resume en el principio UBUNTU: “Soy porque somos”, que sintetiza la importancia de entender el liderazgo como un ejercicio colectivo.

La experiencia de Luisa Gaspar demuestra que el liderazgo en el sector público puede ser transformador, humano y profundamente orientado al servicio. Su testimonio invita a reconocer que el liderazgo, más allá de los cargos o responsabilidades formales, se construye en las acciones diarias, en la coherencia con los valores y en la capacidad de inspirar a otros a trabajar por un propósito compartido.

En un entorno en el que las organizaciones enfrentan constantes desafíos, el ejemplo de grandes líderes como ella demuestra que es posible generar confianza, fortalecer la cultura y dejar un legado que trasciende.